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Evaluación, opciones de equipo adaptativo y estrategias de implementación para la escuela y el hogar

Artículo: Rifton.
Traducción: Ricard Capell, Asesor Clínico de Rehagirona.

SATCo (del inglés Segmental Assessment of Trunk Control, en castellano Evaluación por Segmentos del Control del Tronco) es una herramienta útil para ayudar a los profesionales de la rehabilitación y recuperación funcional a determinar en qué zona un paciente requiere de controles de tronco, con el objetivo de facilitarle el desarrollo de una tarea o actividad.

El artículo publicado por Butler et al. (2010)1 demostró la validez de esta herramienta y su habilidad para detectar cambios en el control postural y/o debilidad del complejo musculoesquelético que conforma el tronco. Este método representa un cambio de paradigma en la evaluación del control postural de esta estructura; primero, hay que entender que el tronco consta de múltiples niveles y en función de este hecho, reconocer dónde es necesario un soporte específico que permita el control motor óptimo para una función o actividad concretas.

Los profesionales sanitarios pueden fallar en la evaluación del control de tronco de un paciente determinado, si se fundamentan únicamente en el concepto de cadenas musculares abiertas o cerradas (Saavedra et al., 2015)2. La habilidad de completar tareas funcionales, depende directamente de la capacidad del paciente para el uso de cadenas cinéticas abiertas o cerradas de una forma efectiva y eficiente. Contra más arriba se produce la pérdida de control motor postural, más rápido se produce el cierre de la cadena cinética, lo que resulta en una mayor dificultad para usar la cabeza, los brazos y las piernas de forma eficiente por parte del paciente.

Un ejemplo de esto sería el caso de un niño sentado en un banco usando ambas manos para mantener la postura. De esta manera, el sujeto puede sentarse libremente; pero sin embargo, no puede usar ninguna de las manos para participar en cualquier tarea, como por ejemplo coger un vaso, ya que requiere de sus manos para seguir manteniendo dicha postura. Para un experto, es esencial la observación de la postura del paciente para determinar si existe una pérdida de control motor y decidir qué tipo de ayudas y productos de apoyo le serán necesarios.

Estos apoyos se pueden realizar manualmente o bien con equipos adaptativos, todo dependerá de:
1- Dónde se produce la debilidad en el tronco.
2- Para qué actividad se necesita ese control.
3- Las necesidades personales del individuo.

La posición neutra de la pelvis es la clave para el control postural de los principios de SATCo. Permite que la postura del paciente se alinee en la posición más óptima posible para la función, y a su vez permite a los profesionales ver dónde se pierde el control postural durante la realización de las pruebas SATCo. El mantenimiento de las pelvis en posición neutra, ya sea en bipedestación o en sedestación, es primordial cuando se implementa cualquier equipo de adaptación para reducir los desafíos a los cuales está sometido el control postural en las actividades de la vida diaria.

Las sillas adaptables y los bancos terapéuticos se pueden modificar añadiendo cinturones o tiras SATCo con el objetivo que la pelvis del paciente quede en posición neutra. De la misma forma, los bipedestadores requieren un soporte firme sobre la pelvis, ya sea en forma de almohadilla tradicional u otra adaptación.

Consideremos a un estudiante que está sentado en un banco durante una actividad. Estas actividades pueden variar y proponer al sujeto que toque una pantalla, active un interruptor o sostenga una bandera. En este caso, las pruebas SATCo indican que el niño perdió el control postural en el nivel torácico medio, que corresponde al nivel medio de la caja torácica. Para que el sujeto mantenga el control postural y use sus brazos para así realizar las acciones anteriormente descritas, necesita un apoyo en el nivel torácico medio. Como profesional, ¿de qué manera intervendría para que el niño pudiera ser partícipe de las actividades?

La intervención debería incluir posicionar al estudiante, primeramente, en posición pélvica neutra, usando para ello el sistema de soporte pélvico de la silla de actividades Rifton o bien cualquier otro método de sujeción o un asiento adaptable. El apoyo adicional para minimizar la pérdida de control postural puede provenir de:
1- Un profesional que apoya al estudiante desde una posición posterior a éste, con las manos en el extremo inferior de las costillas medias, asegurando previamente una correcta alineación de la pelvis.
2- Indicaciones de esteroceptores en el tronco.
3- Cilindros de espuma como los utilizados en los entrenamientos de natación o bien una bandeja alineada a nivel torácico medio con la finalidad de estabilizar el tronco. De esta forma, será posible utilizar las extremidades superiores.

Los profesionales deben usar sus habilidades de observación mientras el alumno realice las actividades, para de esta forma poder ajustar el posicionamiento con el fin de obtener un funcionamiento óptimo. Es posible que se deban mover los controles en dirección cráneocaudal para que el niño maximice así su participación. Estas estrategias pueden extrapolarse al hogar.

Para el paciente que no tiene un correcto control de cabeza en las pruebas SATCo, se aplican los mismos conceptos: se debe partir de una pelvis en posición neutra y se deberán añadir soportes en la parte superior del tronco, como por ejemplo una bandeja o una mesa elevada, para que los brazos puedan sostenerse. En este caso particular, el soporte manual puede ser difícil, por lo que se recomienda un soporte mecánico.

Hay que tener en cuenta que el apoyo necesario diferirá según la variedad de tareas que realice el paciente ya sea en la escuela o en casa. A su vez, la complejidad de las tareas así como la variabilidad del entorno requerirán de una observación minuciosa para garantizar una participación exitosa en ellas. Un ejemplo de este concepto podría ser un estudiante sentado en una silla adaptable en la escuela a la hora de la comida o la merienda donde es apropiado comer con los dedos, en lugar de sentarse en la misma silla en la cafetería o bien usar un cubierto para aprender a alimentarse con sus compañeros.

Como profesional, he encontrado que el sistema SATCo es altamente efectivo para lograr una mejor comprensión de los desafíos posturales a los que están sometidos los pacientes, y a su vez un medio para implementar una intervención efectiva. Te animo a que conozcas más sobre este enfoque basado en la evidencia que puede integrarse con productos adaptables disponibles para personas con diversidad funcional.

 

Bibliografía

(1) Butler PB, Saavedra S, Sofranac M, Jarvis SE, Woollacott MH. (2010) Renement, reliability, and validity of the segmental assessment of trunk control. Pediatr Phys Ther 22(3):246-57. Free Full Text https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC2927393

(2) Saavedra SL, Woollacott MH. (2015) Segmental Contributions to Trunk Control in Children With Moderate-to-Severe Cerebral Palsy. Arch Phys Med Rehabil 96(6):1088-97. Free Full Text https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC4457569

 

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Traducción: Ricard Capell, Asesor Clínico de Rehagirona.