Los niños con parálisis cerebral tienen dificultad con las posturas fijas, los movimientos transitorios y la movilidad funcional. Debido a los problemas motores y de control postural, suelen pasar más tiempo sentados que de pie durante el día, tanto en la escuela como en casa. Es de vital importancia que su silla (activa y de transporte) les proporcione un posicionamiento óptimo para la salud y para su funcionalidad.

«Las actividades divertidas, como ir a pasear, promueven el desarrollo de los sentidos y de las habilidades. Consiguen una mejor vida emocional, integración familiar, educativa y social.»

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Los Terapeutas ocupacionales y fisioterapeutas tienen un papel importante a la hora de escoger, utilizar y adaptar los asientos.

Dada la importancia de lograr un buen posicionamiento en sedestación para todas las personas que  permanecen largos períodos sentados, debemos tener en cuenta los siguientes factores:

  • Una posición que maximice la capacidad funcional y cognitiva de la persona, es decir, que el individuo pueda seguir participando activamente en su día a día.
  • Conseguir la normalización del tono de los principales grupos musculares. Facilitar la estabilidad de las estructuras proximales del cuerpo (cintura pélvica, cintura escapular, caderas, zona lumbar…) que permita la libertad de movimientos funcionales a nivel distal (de los brazos, manos, dedos…)
  • Promover posturas simétricas, que ambos hemicuerpos (izquierdo y derecho) estén lo más igualados posible.
  • Minimizar / prevenir posibles deformidades músculo-esqueléticas que podrían aparecer al permanecer largos períodos de tiempo en la misma postura.
  • Conseguir el máximo confort y seguridad del usuario de la silla, adaptándola a sus necesidades personales
  • Mantener las capacidades visuales y perceptivas del individuo de la misma forma que si estuviera en bipedestación (posición bípeda)
  • Favorecer un correcto funcionamiento de algunas de las capacidades orgánicas básicas tales como la deglución, la digestión y  la capacidad respiratoria, así como la integridad de la piel (evitando la aparición de úlceras por presión).